El sistema fiscal español está compuesto por múltiples figuras tributarias que afectan tanto a particulares como a empresas y autónomos. Entender cómo funciona cada impuesto, cuándo y cómo debe declararse, es fundamental para evitar sanciones que pueden alcanzar el 150% de la cuota defraudada.
La Agencia Tributaria (AEAT) dispone de cada vez más herramientas de control cruzado de datos. Cometer errores en la declaración, aunque sea por desconocimiento, puede tener consecuencias económicas graves. A continuación te explicamos los 6 errores más habituales y cómo evitarlos.
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Cada uno de estos errores puede derivar en sanciones, recargos o perder dinero al que tienes derecho. Léelos, reconócelos y actúa a tiempo.
Muchos contribuyentes olvidan declarar ingresos de actividades secundarias como trabajos freelance, alquileres de habitaciones, plataformas digitales (Airbnb, Wallapop) o premios de loterías pequeños. La AEAT cruza datos con estas plataformas y con el sistema bancario, por lo que el riesgo de detección es muy alto.
Los autónomos y empresas deben liquidar trimestralmente la diferencia entre el IVA que cobran a sus clientes (repercutido) y el que pagan en sus compras (soportado). Confundir estos conceptos o incluir facturas no deducibles genera errores en el Modelo 303 que derivan en comprobaciones y sanciones.
Muchos contribuyentes pagan más IRPF del necesario porque no aplican todas las deducciones a las que tienen derecho: deducción por inversión en vivienda habitual (adquirida antes de 2013), donativos a ONG, gastos por maternidad, planes de pensiones, eficiencia energética, o las deducciones autonómicas específicas.
Los residentes fiscales en España con bienes o derechos en el extranjero que superen los 50.000€ (cuentas bancarias, inmuebles, valores) están obligados a presentar el Modelo 720 antes del 31 de marzo. Muchos desconocen esta obligación, especialmente expatriados o quienes tienen cuentas en el extranjero.
Los autónomos están obligados a presentar trimestralmente el Modelo 130 (pago fraccionado del IRPF) y el Modelo 303 (IVA). Olvidar algún trimestre o presentarlo fuera de plazo genera recargos automáticos del 5% al 20%, además de posibles sanciones formales de 200€ por cada declaración omitida.
Las parejas y familias pueden elegir entre declaración individual o conjunta. No comparar ambas opciones puede suponer pagar más impuestos de lo necesario. La declaración conjunta puede ser ventajosa en ciertos casos (un cónyuge sin ingresos), pero en otros resulta más cara. Muchos contribuyentes eligen automáticamente sin calcular.
La información de esta guía tiene carácter educativo y orientativo. La legislación fiscal española cambia con frecuencia y cada situación personal es diferente. Para tomar decisiones fiscales correctas, siempre consulta con un asesor fiscal o gestor colegiado. El coste de un buen asesoramiento siempre es inferior al de una sanción.
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Marca estas fechas en tu calendario para evitar presentaciones fuera de plazo.
Cuarto trimestre del año anterior. Pago fraccionado IRPF autónomos e IVA trimestral.
Declaración informativa de bienes y derechos en el extranjero superiores a 50.000€.
Primer trimestre. Pago fraccionado IRPF e IVA de enero, febrero y marzo.
Declaración de la renta del año anterior. Fecha límite para domiciliación: 25 de junio.
Segundo trimestre. Pago fraccionado IRPF e IVA de abril, mayo y junio.
Tercer trimestre. Pago fraccionado IRPF e IVA de julio, agosto y septiembre.
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